
El Gobierno de México dio inicio al programa de Farmacias del Bienestar, con el que se busca que las y los adultos mayores que hayan sido atendidos con el programa Salud Casa por Casa puedan recibir los medicamentos que se les hayan recetado de forma gratuita.
Las Farmacias del Bienestar serán pequeños módulos con cajas de medicamentos que estarán ubicadas al exterior de los centros de salud y tiendas del Bienestar para que las y los que necesiten medicamentos no tengan que hacer citas, pedir fichas o entrar a las unidades de salud.

Los módulos contarán con 22 medicamentos diferentes que, de acuerdo con el subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, representan el 80 % de los medicamentos que consumen los adultos mayores.
Consulta nuestro especial. No fuimos Dinamarca: La corrupción detrás del desabasto de medicamentos
Además, al interior de las unidades médicas se tendrán anaqueles con la capacidad de guardar alrededor de 5 mil cajas de medicamentos para resurtir los módulos.

Sobre el horario, las autoridades le informaron a la presidenta Claudia Sheinbaum que funcionarían de 09:00 a 14:00 horas; sin embargo, la mandataría adelantó que se revelaría para que también estén abiertos durante la tarde.
Actualmente, solo hay 500 módulos de Farmacias del Bienestar, los cuales operan en centros de salud del Estado de México, pero se tiene proyectado que en marzo de 2026 ya esté implementado en todo el país.
Eduardo Clark explicó que para recibir medicamentos gratis en las Farmacias del Bienestar se deberá entregar una receta médica que se otorga durante las visitas del programa Salud Casa por Casa.
La receta se otorgará principalmente a los pacientes que tengan diabetes, hipertensión y dislipidemia, que es la alteración de los niveles de grasa en la sangre. Esto luego de que se realice el chequeo de peso, presión de sangre, azúcar, entre otros por el personal de salud durante las visitas domiciliarias.

Además, si durante la visita un paciente indica que en un centro de salud le recetaron algo, pero que no lo pudo comprar o no lo tiene, el personal podrá incluir dicho medicamento en la receta.
De igual forma, si tras el chequeo médico el personal de salud detecta que el paciente cuenta con una enfermedad crónica, se le hará una consulta médica telefónica con un médico para emitir la receta que le corresponde y comenzar a tratar a la persona desde ese momento para evitar la evolución negativa de la enfermedad.
Estas visitas domiciliarias se realizan cada dos meses como parte del programa Salud Casa por Casa, el cual ya ha hecho 8 millones 818 mil 488 consultas en todo el país.
Al concluir la visita se entregará la receta médica original y copia, con un folio y código de barras, la cual incluirá el suficiente medicamento para que el o la paciente pueda tratarse hasta que sea la siguiente consulta. Además, se les dirá exactamente a qué farmacia deberán asistir de acuerdo con su cercanía.

Una vez en el módulo de la Farmacia del Bienestar solo deben presentar su receta y el personal entregará el medicamento. Al final de cada semana, una enfermera recogerá las copias de las recetas surtidas para llevar un seguimiento de quienes recogen su medicamento y se lo toman como está prescrito.
El programa Salud Casa por Casa busca llevar a personal de salud directamente a los hogares de personas con discapacidad y a las y los adultos mayores.
Médicos, médicas, enfermeros y enfermeras visitarán directamente la casa de los beneficiarios bimestralmente, para llevar un tratamiento y control médico.

Con el programa se espera lograr la desaturación de los servicios médicos, así como reforzar la medicina preventiva y la atención primaria.
Las consultas incluyen elementos de salud mental, autonomía de adultos mayores, prescripción de medicamentos, curaciones, toma de signos vitales y algunos exámenes preventivos.

En lo que respecta a la monogamia, los humanos se parecen más a las suricatas y a los castores que a nuestros primos primates.
En nuestra vida amorosa, nos asemejamos más a estas mangostas sociales y unidas que a nuestros primos primates, según sugiere una clasificación de monogamia elaborada por científicos.
Con un 66% de monogamia, los humanos obtienen una puntuación sorprendentemente alta, muy superior a la de los chimpancés y los gorilas, y a la par de las suricatas.
Sin embargo, no somos ni mucho menos la criatura más monógama.
El primer puesto lo ocupa el ratón californiano, un roedor que forma vínculos inseparables para toda la vida.
“Existe una liga de élite de la monogamia, en la que los humanos se encuentran cómodamente, mientras que la gran mayoría de los demás mamíferos adoptan un enfoque mucho más promiscuo para el apareamiento”, afirmó Mark Dyble, investigador del Departamento de Arqueología de la Universidad de Cambridge.
En el mundo animal, el emparejamiento tiene sus ventajas, lo que podría explicar por qué ha evolucionado de forma independiente en múltiples especies, incluida la nuestra.
Los expertos han propuesto diversos beneficios para la llamada monogamia social, en la que las parejas se unen durante al menos una temporada de reproducción para cuidar a sus crías y ahuyentar a los rivales.
Dyble examinó varias poblaciones humanas a lo largo de la historia, calculando la proporción de hermanos de padre y madre (individuos que comparten la misma madre y el mismo padre) en comparación con los medio hermanos (individuos que comparten la madre o el padre, pero no ambos).
Se recopilaron datos similares para más de 30 mamíferos monógamos sociales y de otras especies.
Los humanos tienen un índice de monogamia del 66% de hermanos de padre y madre, por delante de las suricatas (60%), pero por detrás de los castores europeos (73%).
Mientras tanto, nuestros primos evolutivos se sitúan en la parte inferior de la tabla: los gorilas de montaña con un 6%, y los chimpancés con solo un 4% (al igual que el delfín).
En último lugar se encuentra la oveja de Soay, de Escocia, donde las hembras se aparean con múltiples machos, con un 0,6% de hermanos de padre y madre.
El ratón californiano ocupó el primer puesto, con un 100%.
Sin embargo, estar clasificados junto a suricatas y castores no significa que nuestras sociedades sean iguales: la sociedad humana es completamente diferente.
“Aunque la proporción de hermanos de padre y madre que observamos en los humanos es muy similar a la de especies como las suricatas o los castores, el sistema social que vemos en los humanos es muy distinto”, declaró Dyble a la BBC.
“La mayoría de estas especies viven en grupos sociales similares a colonias o, quizás, en parejas solitarias que se desplazan juntas. Los humanos somos muy diferentes. Vivimos en lo que llamamos grupos con múltiples machos y múltiples hembras, dentro de los cuales existen estas unidades monógamas o de pareja estable”, explicó.
Kit Opie, profesor del Departamento de Antropología y Arqueología de la Universidad de Bristol, que no participó en el estudio, afirmó que este es otro elemento clave para comprender cómo surgió la monogamia en los seres humanos.
“Creo que este artículo nos proporciona una comprensión muy clara de que, a lo largo del tiempo y en diferentes lugares, los humanos son monógamos”, declaró.
“Nuestra sociedad se parece mucho más a la de los chimpancés y los bonobos; simplemente hemos tomado un camino diferente en lo que respecta al apareamiento”, agregó.
El nuevo estudio fue publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.