
El Partido del Trabajo (PT) en Oaxaca pasó de la crítica a la ruptura con el gobernador Salomón Jara Cruz y anunció que llevará a tribunales el proceso de revocación de mandato. Su dirigente estatal, Benjamín Robles Montoya dijo, en entrevista con Animal Político, que el partido se alista para presentar impugnaciones y que el expediente se entregará en cuanto corran los plazos legales: “tenemos 4 días” y “la próxima semana ya tenemos que estar entregando”.
Robles enmarcó esa ruta legal en un deslinde político al reconocer que, aunque el PT acompañó al mandatario en 2022, hoy han cambiado de idea. Dijo que su partido “se equivocó” al respaldarlo y lo acusó de “nepotismo, corrupción y abuso de poder”. En ese año, Jara ganó la gubernatura de Oaxaca en coalición con Morena, PT, PVEM y Unidad Popular, con 696 mil 488 votos (60.56%).
La consulta sobre la permanencia del gobernador en el cargo se realizó el pasado domingo 25 de enero y fue el primero en su tipo en un estado. Tras los cómputos, el proceso entró en la etapa de impugnaciones ante el tribunal electoral local. Robles adelantó que el PT buscará anular casillas y controvertir el resultado con las pruebas que dice estar integrando.
El dirigente partidista sostuvo que el conflicto escaló cuando, por conveniencia, se movió la fecha del ejercicio. Según su versión, aunque la revocación estaba prevista para el mes de julio, debido a que el gobernador “estaba preocupado porque las encuestas lo mantenían en los últimos lugares de aceptación”, se cambió la ley para adelantarla al 25 de enero.
Benjamín Robles acusa que el propio gobernador y sus simpatizantes impulsaron el proceso y hasta mandaron a recolectar firmas. Sin embargo, cuando -en vez de apoyo, la gente optaba por la salida de Jara- hubo manipulación. “Empezó de una manera fraudulenta a falsificar las firmas”, afirmó el petista, quien asegura que la realidad es que se reunieron más de 300 mil firmas en contra de la continuidad de Jara, suficientes para dar paso a la revocación.

“La confrontación no es en contra de Morena sino con el gobernador”, aclaró el dirigente estatal del PT, intentando separar el choque en Oaxaca de la relación nacional de su partido con la fuerza política gobernante y predominante a nivel nacional. “Con Jara ni a la esquina”, subrayó.
Recordó que a nivel nacional Morena, PT y PVEM acaban de refrendar públicamente su alianza rumbo a las elecciones federales de 2027 y que el PT la extendió hasta 2030. Para Robes, esto no cambia en nada la disputa en el estado, donde el PT ha logrado consolidar su presencia y tiene la posibilidad de incidir.
En el cómputo estatal de diputaciones por representación proporcional de 2024, el Partido del Trabajo registró 210 mil 566 votos (11.28%), por debajo de Morena que sumó 822 mil 703 (44.10%).
“Somos la segunda fuerza electoral”, aseguró Robles.
Según Robles, el PT en Oaxaca pudo documentar irregularidades en 900 casillas, que concentraron una votación “atípica”, donde a sus representantes “no se les permitió actuar” y “se les expulsó con violencia”.
También habló de “casillas zapato”, “urnas rellenas” y casos donde “votaron hasta los muertos”. Como ejemplo, mencionó lo sucedido en el municipio de Santa María Chilchotla, donde se detectaron anomalías en alrededor de 15 casillas, según datos recopilados por el partido.

En su propio cálculo, Robles sostuvo que en la consulta del pasado domingo el gobernador Jara obtuvo entre 270 mil y 300 mil votos que -dijo- “no existen”. Bajo esa premisa, sostuvo que el resultado real es otro: “cerca del 60%” a favor de la revocación, frente a “menos del 40%” por la permanencia.
El PT activará su ruta jurídica tras la resolución del tribunal local y ya se prepara para presentar los recursos la próxima semana. “Si tienen otras pruebas, que nos las entreguen”, pidió Robles en un llamado para que la ciudadanía inconforme con los resultados aporte evidencias.