Estudiantes protestaron contra el senador Gerardo Fernández Noroña por sus declaraciones respecto al caso del rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, que pusieron duda que las prendas localizadas en el lugar pertenecieran a personas desaparecidas.
Frente al panel donde el legislador se colocó para dictar una conferencia en el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), estudiantes colocaron zapatos, en referencia al calzado y prendas que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco localizó en la propiedad el pasado 5 de marzo.
Fernández Noroña participó en el presídium en calcetines tras descalzarse y colocar sus zapatos junto a los pares que los jóvenes dejaron a manera de protesta.
El senador calificó como “ruin y canalla” que se asegure que las personas integrantes de su movimiento no son sensibles a las desapariciones.
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“Ya sé que lo van a distorsionar, pero sostengo que lo del rancho ha sido un manejo verdaderamente deleznable de la derecha. No es cierto que haya sido un campo de exterminio ahí. Yo lo que dije, como lo puedo decir de estos zapatos que hay aquí: ¿que estén aquí es que sean de personas desaparecidas? En este caso sabemos perfectamente que no lo son…”.
El morenista defendió que nadie puede sostener con verdad que el actual gobierno federal no combata al crimen organizado y que sean ajenos e insensibles a las tragedias que vive México, sin embargo, acusó que ese dolor ha sido utilizado para montar una campaña contra la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Noroña reiteró que no existe evidencia que en Teuchitlán había un campo de exterminio y acusó a los medios de comunicación y miembros de “la derecha” de tergiversar la información para montarse en una campaña contra el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo.
Un estudiante de derecho preguntó al morenista cuál es su evidencia concreta para asegurar que lo ocurrido en Teuchitlán es solo una campaña.
Fernández Noroña cuestionó a los estudiantes cuántos grados centígrados se requieren para cremar un cuerpo. Defendió el ingreso de la prensa que organizó la Fiscalía General de la República como argumento para decir que no hallaron signos de que fuera un campo de exterminio.
“¿Si se deshicieron de los cadáveres por qué dejaron ahí los zapatos?”, preguntó.
El legislador se defendió e hizo un recuento sobre las desapariciones forzadas realizadas por el Estado mexicano en tiempos del priismo y los asesinatos de estudiantes en el sexenio del panista Felipe Calderón Hinojosa, además de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
“¿Cuándo al PRI y al PAN le han importado el pueblo y las víctimas y nada?”, cuestionó. Segundos después, el legislador alzó la voz y dejó a un lado el micrófono, para asegurar que el actual gobierno no es cómplice de desapariciones.
Fernández Noroña también reprochó a los estudiantes por qué los carteles de protesta no estaban dirigidos al alcalde de Teuchitlán ni a la Fiscalía Estatal de Jalisco.
—Repartes culpas mejor que Jesús Murillo Karam—, le dijo un estudiante entre el público.
—Yo creo que es una majadería lo que dices y no te la acepto y no te lo tolero, porque Murillo Karam era el fiscal general de la República…
Por un momento, el diálogo subió de tono, el estudiante y el legislador se interrumpieron.
“Yo no soy fiscal ¿verdad? —dijo el político— Me exiges que yo tenga respuesta a un tema que no es mi responsabilidad. Aquí tienes muy cerca la Fiscalía General de la República y puedes ir a protestar contra Gertz Manero, que tiene en este momento la investigación”,
Fernández Noroña advirtió a los estudiantes que en un futuro tendrán que reconocer que se equivocaron y que fueron “instrumento de una campaña” contra el gobierno federal y su movimiento.
En tanto, estudiantes cuestionaron al morenista sobre la protección de su movimiento al legislador Cuauhtémoc Blanco y los vínculos gubernamentales, incluidos integrantes de su movimiento, que permiten la existencia del crimen organizado.
“No me van a pedir una disculpa nunca pero los hechos van a demostrar que ustedes estaban equivocados y que me han hecho un reclamo incorrecto, a un hombre que ha dedicado su vida a la transformación del país, que ha luchado toda su vida contra la barbarie del Estado, la brutalidad”,
El encuentro terminó de forma abrupta, cuando un estudiante le pregunto si se atrevería a ver a los ojos a madres de personas buscadoras y decirles que sus hijos no están desaparecidos.
Fernández Noroña se defendió al mencionar no había negado que haya desapariciones. “No voy a permitir que digan lo que no he dicho”.
“Ustedes sostienen que el campo de Teuchitlán es un campo de exterminio, que era el Auswitch mexicano, que por lo menos 200 personas ahí fueron exterminadas. Yo sostengo que eso que ustedes dicen no se ha probado”, concluyó
“No tiene sentido continuar, están faltando a la verdad”, dijo Noroña y tomó sus zapatos, se los calzó y se retiró del salón.
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