
México urgió ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) a respetar el derecho internacional, cesar “actos de agresión” en contra del gobierno de Venezuela y privilegiar las vías pacíficas para la resolución de controversias, luego de la incursión de Estados Unidos en Caracas que concluyó en la captura de Nicolás Maduro.
“México reitera su llamado urgente a respetar el derecho internacional, a cesar y no repetir actos de agresión contra el gobierno y el pueblo de Venezuela, y a privilegiar en todo momento las vías pacíficas para la solución de las controversias”, señaló Alejandro Encinas, embajador de México ante la OEA.
“Es necesario advertir que los cambios de régimen por actores externos y la aplicación de medidas extraterritoriales no solo son actos contrarios al derecho internacional, sino que históricamente han agudizado los conflictos y vulnerado el tejido social de las naciones”.
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En la sesión de la OEA, presidida por Colombia y que fue marcada por la protesta de una asistente durante el posicionamiento de Estados Unidos, Alejandro Encinas externó su preocupación por las amenazas a la paz de otros países hechas por el gobierno de Estados Unidos.
“Expresamos nuestra profunda preocupación por las expresiones de los últimos días que hablan de un escalamiento o expansión de las acciones militares a otros países de nuestra región, amenazando así directamente la paz y la estabilidad de las Américas”, afirmó.

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En su participación, Mauricio Jaramillo, viceministro de Colombia ante la OEA, rechazó las “amenazas de uso de la fuerza” o actos de agresión contra su territorio y contra el presidente Gustavo Petro.
“Colombia rechaza de manera categórica, firme e inequívoca las amenazas del uso de la fuerza o de cualquier acto de agresión contra nuestro territorio, asó como las declaraciones difamatorias y sin sustento en contra de nuestro jefe de Estado“.
“Este tipo de declaraciones son inadmisibles, evidencian una injerencia inaceptable en los asuntos internos de nuestro país y contravienen los principios más básicos de la Carta de las Naciones Unidas”, afirmó al inicio de la sesión.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo ayer que tomará “de nuevo las armas” ante las amenazas de su homólogo estadounidense, Donald Trump, en medio de tensiones crecientes entre ambos líderes tras los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela el sábado.
Desde que Trump asumió su segundo mandato en 2025, las relaciones entre Estados Unidos y Colombia se deterioran progresivamente, con constantes cruces de acusaciones entre ambos mandatarios por temas como la seguridad regional, los aranceles y el manejo de la política migratoria.
Washington y Bogotá habían sido aliados durante décadas, especialmente durante la implementación en 1999 del Plan Colombia, considerado una de las razones del éxito de la lucha contra los cárteles.
Con información de AFP

Se trata del buque Marinera, que históricamente transportó petróleo de Venezuela pero que actualmente no lleva cargamento. Los últimos informes lo sitúan entre Escocia e Islandia.
Rusia desplegó efectivos navales para escoltar un petrolero que también está siendo perseguido por fuerzas estadounidenses a través del Atlántico, según informó CBS News, socio mediático de la BBC en Estados Unidos.
El barco, que actualmente no lleva cargamento, históricamente transportó crudo venezolano y se creía que se encontraba entre Escocia e Islandia el martes.
El presidente Donald Trump ordenó el pasado mes un “bloqueo” de los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela, una medida calificada como “robo” por las autoridades venezolanas.
Antes de la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ocurrida el sábado, Trump acusó repetidamente al gobierno del país sudamericano de utilizar barcos para introducir drogas en suelo estadounidense.
La Guardia Costera de EE.UU. intentó abordar el Bella 1 el mes pasado en el Caribe cuando se creía que se dirigía hacia Venezuela. Tenía una orden judicial para incautar el barco, acusado de infringir las sanciones estadounidenses y transportar petróleo iraní.
Luego cambió drásticamente de rumbo (así como de nombre a Marinera) y, según se informa, cambió de bandera de guyanesa a rusa.
Su aproximación a Europa coincidió con la llegada de unos 10 aviones de transporte militar estadounidenses, así como helicópteros.
Rusia afirma estar “monitoreando con preocupación” la situación en torno al buque.
Dos funcionarios estadounidenses declararon a CBS News el martes que las fuerzas estadounidenses planeaban abordar el buque y que Washington prefería incautarlo antes que hundirlo.
BBC Verify analizó imágenes publicadas por Russia Today, supuestamente tomadas a bordo de un petrolero, que muestran un barco a lo lejos que coincide con el perfil de un guardacostas clase Legend de la Guardia Costera estadounidense.
También ha estado monitoreando la última ubicación reportada del Marinera.
Según los datos de ubicación AIS de la plataforma de seguimiento de barcos Marine Traffic, su ubicación el martes por la mañana era en el Océano Atlántico Norte, a unos 300 km al sur de la costa de Islandia.
Datos previos del AIS sugieren que se dirigió hacia el norte, pasando por la costa occidental de Reino Unido durante los últimos dos días.
También el martes, el Comando Sur del ejército estadounidense publicó en redes sociales que “continúa dispuesto a apoyar a nuestras agencias gubernamentales asociadas en la lucha contra los buques y actores sancionados que transitan por esta región”.
“Nuestros servicios marítimos están vigilantes, ágiles y preparados para rastrear buques de interés”. Cuando llegue la llamada, allí estaremos”.
Antes de que se lance cualquier operación militar desde Estados Unidos, se espera que dicho país informe a su aliado Reino Unido.
Por ahora, el Ministerio de Defensa británico dice que no hará comentarios sobre las actividades militares de otras naciones.
Los funcionarios citados por CBS sugirieron que Estados Unidos podría realizar una operación como la del mes pasado, cuando los Marines y las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses, en colaboración con la Guardia Costera, incautaron The Skipper, un gran petrolero con bandera de Guyana, después de que el buque zarpara del puerto de Venezuela.
Según el derecho internacional, los buques que enarbolan la bandera de un país están bajo la protección de dicha nación, pero Dimitris Ampatzidis, analista sénior de Riesgos y Cumplimiento de la firma de inteligencia marítima Kpler, declaró a BBC Verify que un nuevo nombre y bandera del buque podría no suponer un gran cambio.
“La acción de EE.UU. se basa en la identidad subyacente del buque [número OMI], sus redes de propiedad/control y su historial de sanciones, no en sus marcas pintadas ni en la reivindicación de la bandera”, afirmó.
Ampatzidis añadió que el cambio al registro ruso podría causar “fricciones diplomáticas”, pero no detendría ninguna acción coercitiva de EE.UU.
Por su parte, Michelle Bockmann, analista de inteligencia marítima de Windward, afirmó que cambiar a un registro ruso podría complicar las medidas de control de Estados Unidos.
“En virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, existe una disposición que permite que las autoridades aborden un buque apátrida. Al cambiar a bandera rusa, el buque ya no puede ser abordado en virtud de esta disposición”, explicó.
“Actualmente, nuestro buque navega en aguas internacionales del Atlántico Norte bajo la bandera estatal de la Federación Rusa y en pleno cumplimiento de las normas del derecho marítimo internacional”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
“Por razones que desconocemos, el buque ruso está recibiendo una atención cada vez mayor y claramente desproporcionada por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos y la OTAN, a pesar de su carácter pacífico”, declaró.
“Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a adherirse a este principio”.
La controversia por el petrolero se produce días después de que Estados Unidos conmocionara al mundo con la captura de Maduro en la capital, Caracas. Objetivos en la ciudad fueron bombardeados durante la operación para arrestarlo a él y a su esposa, bajo acusaciones de supuestos delitos relacionados con armas y drogas.