
Para entender mejor
María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, elogió a Donald Trump durante una entrevista trasmitida en Fox News, en la que aseguró que compartiría con él su premio Nobel de la Paz.
“El pueblo de Venezuela, porque este es un premio del pueblo de Venezuela, desea ciertamente entregárselo a él y compartirlo con él. Lo que hizo, lo he dicho, es histórico. Es un paso enorme hacia la transición a la democracia”, dijo Machado al presentador de Fox News Sean Hannity.
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Sin embargo, la líder comentó que no ha conversado con Trump desde el 10 de octubre.
En una emisión trasmitida el lunes en horario estelar, Machado celebró la intervención de Estados Unidos en su país, lo que provocó la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa la madrugada del sábado y su posterior traslado a Nueva York, donde el mandatario venezolano se declaró “no culpable” de acusasiones por narcotráfico.
Esto ocurre a pesar de que el sábado por la mañana, Trump negó respaldar a María Corina como sucesora en Venezuela, al mencionar que no cuenta con el apoyo ni el respeto suficiente y pese que tanto ella como Edmundo González Urrutia han dicho que él es el presidente legítimo.
Hasta el momento, Trump ha apoyado, bajo ciertas condiciones, a la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, mientras que ella ha manifestado su disposición a cooperar con Washington.

En la misma entrevista con Fox News, Machado aseguró que va regresar a su país “lo antes posible” y se pronunció contra la presidenta interina Delcy Rodríguez.
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La opositora agregó que Rodríguez es “rechazada” por el pueblo venezolano, y que los votantes están del lado de la oposición.
Machado también afirmó que “una Venezuela libre” se convertirá en el “centro energético” de América, y prometió “desmantelar todas las estructuras criminales” que han perjudicado a los venezolanos.
In an interview with Fox News, Venezuelan opposition leader María Corina Machado called for elections to replace deposed president Nicolás Maduro and said she and the Venezuelan people want to “share” the Nobel Peace Prize with President Trump. https://t.co/9Hx3pf7z4n pic.twitter.com/caEZRpxEYz
— The Washington Post (@washingtonpost) January 6, 2026
Donald Trump afirmó el sábado que la premio Nobel y líder de la oposición de Venezuela, María Corina Machado, no cuenta “con el apoyo ni el respeto” necesarios para gobernar su país.
“Creo que le sería muy difícil estar al frente del país. No cuenta con apoyo ni respeto dentro de su país. Es una mujer muy amable, pero no inspira respeto”, declaró el presidente estadounidense en una conferencia de prensa en su residencia de Florida.
Preguntado sobre si había tenido contacto con la opositora, que ha apoyado la presión militar estadounidense durante meses, Trump contestó negativamente.
Machado salió de Venezuela para recibir el Nobel gracias al apoyo decisivo de Estados Unidos, y ahora se encuentra fuera del país en momentos cruciales.
La audaz captura de Maduro y su esposa fue presentada el sábado no como una victoria de la democracia en Venezuela, sino de la hegemonía militar aplastante de Washington, que movilizó 150 aeronaves para la operación.

En una conferencia de prensa de tono triunfal y desafiante, Trump aseguró que Washington gobernará Venezuela el tiempo que considere necesario, en colaboración con quien considere apropiado, y el objetivo pasa ahora a ser el petróleo.
“Vamos a extraer una cantidad tremenda de riqueza del subsuelo, y esa riqueza irá al pueblo de Venezuela y a personas fuera de Venezuela que solían estar en Venezuela, y también irá a los Estados Unidos de América en forma de reembolso por los daños que ese país nos causó”,
Trump señaló al jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, y al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, como parte del “equipo” que gobernará al país sudamericano, con más de 31 millones de habitantes y de casi un millón de km2.
Con información de AFP y Fox News

Dos días después de que Maduro fuera capturado en Caracas en una operación militar estadounidense, quien fuera su mano derecha asumió como jefa de Estado interina.
Delcy Rodríguez juramentó este lunes como la nueva presidenta encargada de Venezuela.
Quien fuera la mano derecha de Nicolás Maduro se conviritó así en su sucesora interina, dos días después de que en la madrugada del sábado el entonces mandatario fuera capturado por Estados Unidos.
Maduro fue detenido en Caracas en un amplio y controlado operativo militar de EE.UU. junto a su esposa, Cilia Flores
Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde este lunes se declararon no culpables ante un tribunal federal de cargos de conspiración para el narcoterrorismo y otros delitos.
En una retrasada ceremonia ante la Asamblea Nacional, que asumió en esta misma jornada para su nuevo periodo, la otrora vicepresidenta ejecutiva del país asumió el cargo luego de que el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenara su asunción como jefa de Estado ante la “ausencia forzosa” de Maduro.
El diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro, fue uno de los testigos directos de la juramentación.
Con el nombramiento de Rodríguez como presidenta interina, el tribunal le otorga el poder para liderar “la defensa de la soberanía” y “preservar el orden constitucional”.
La líder cuenta además con el respaldo del ejército venezolano.
La abogada de 56 años ha sido una pieza clave del chavismo. Durante el gobierno de Hugo Chávez llegó por primera vez al gabinete como ministra del despacho de la Presidencia.
Pero fue tras la asunción de Maduro, en 2013, cuando consolidó su poder: fue ministra de Comunicación e Información, ministra de Economía, para luego asumir como canciller y finalmente como ministra de Hidrocarburos y vicepresidenta ejecutiva.
Pocas horas antes de juramentar, Rodríguez había dado un giro drástico en el tono con Estados Unidos.
Tras la operación militar de élite que fue ordenada por el propio Donald Trump en territorio venezolano, fue ella quien la calificó como un “secuestro ilegal e ilegítimo” y una “agresión extranjera”.
“Lo que se le está haciendo a Venezuela es una barbarie”, aseguró en una intervención en cadena nacional.
“Sitiarla, bloquearla, es una barbarie que violenta todo mecanismo del sistema de derechos humanos internacional y configura delitos de lesa humanidad. Que ningún bloqueo pretenda torcer la voluntad de este pueblo”, dijo Rodríguez a la vez que reafirmó que “en Venezuela solo hay un presidente, que se llama Nicolás Maduro Moros”.
La noche del domingo, sin embargo, la nueva presidenta de Venezuela invitó al gobierno de Trump a “trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera”.
“Venezuela reafirma su vocación de paz y de convivencia pacífica. Nuestro país aspira a vivir sin amenazas externas, en un entorno de respeto y cooperación internacional. Creemos que la paz global se construye garantizando primero la paz de cada nación”, agregó en un post de Instagram, recalcando los principios de la “igualdad soberana y la no injerencia”.
Trump había sugerido previamente que Rodríguez estuvo en contacto con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y que habría manifestado su disposición a acceder a todas las exigencias de Washington. “No tiene alternativa”, afirmó.
Este domingo el mandatario estadounidense fue más allá y le dijo a la revista The Atlantic que si Rodríguez “no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de (Nicolás) Maduro”.
Tras la captura de Maduro, Trump había advertido que EE.UU. “gobernará” Venezuela “hasta que podamos hacer una transición segura, adecuada y juiciosa”.
La Constitución venezolana establece un plazo de 30 días para realizar elecciones en caso de una falta absoluta del presidente.
Las causas incluyen, entre otros supuestos, fallecimiento, renuncia, destitución o abandono.
Sin embargo, por el carácter excepcional del caso, el Tribunal Supremo de Venezuela optó por interpretar la ausencia de Maduro como “temporal”, atribuyendo a la vicepresidenta la función de suplirlo.
Un vicepresidente puede suplir la ausencia presidencial temporal durante hasta 90 días, período que puede extenderse a seis meses con el voto de la Asamblea Nacional.
En su sentencia, de todas formas, el máximo tribunal venezolano no recordó esos plazos, lo que abre dudas sobre la posibilidad de que Rodríguez pueda mantenerse en el poder más allá de ese itinerario.
Lo más probable es que aquello dependa ahora, en gran medida, de cómo la nueva presidenta de Venezuela maneje la relación con Estados Unidos.
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