
Para entender mejor
Para los refugios de mujeres víctimas de violencia el 2025 fue un año de retrasos para recibir presupuesto, y el 2026 se vislumbra con incertidumbre y retos debido a que no se contemplan recursos federales etiquetados específicamente para este programa, como ocurría anteriormente cada año.
Fue apenas el pasado 29 de diciembre, tres días antes de terminar el año, cuando todos los refugios recibieron los recursos para pagar al personal que estuvo trabajando sin salario durante meses, y a la fecha continúan sin conocer cómo ni cuánto dinero se les dará en 2026.
“El 2025 evidenció una profunda contradicción del Estado mexicano frente a la violencia contra las mujeres y la garantía de derechos humanos. Mientras los refugios han registrado un aumento sostenido del 208% en las atenciones a mujeres, niñas y niños, las respuestas gubernamentales han sido insuficientes, tardías y opacas. No disminuyó la violencia, pero sí la voluntad política para garantizar la atención “, señaló Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios (RNR).
La activista subrayó que a ello se suma “la falta de información clara y la ausencia de respuestas formales a las preguntas legítimas de las organizaciones de la sociedad civil que operan refugios, lo que constituye una forma de violencia institucional que se ejerce desde la omisión, el silencio y la dilación”.

Además, lamentó que “estas decisiones precarizan a las profesionistas que sostienen los refugios, quienes han continuado trabajando sin certeza de sus honorarios, con cargas emocionales altas y sin garantías laborales plenas, situación que también tiene consecuencias en la atención que damos a las mujeres, niños y niñas, porque limita los procesos de acompañamiento y recuperación”.
De enero a octubre de 2025, la RNR acompañó a 11 mil 442 mujeres con sus hijas e hijos en los 76 espacios que conforman la red.
Desde el 2022, el presupuesto para los refugios que atienden mujeres víctimas de violencia, a sus hijas e hijos se vio estancado, lo que la RNR consideró como una muestra de que el gobierno no ha garantizado la progresividad de los recursos para este programa y ha sido insuficiente para atender al creciente número de víctimas a quienes brindan acompañamiento, alimentos, ropa y otros servicios.
A ello se sumó el hecho de que desde el 2023 han enfrentado retrasos en la entrega de los recursos. De acuerdo con Elsa Simón, directora de un refugio ubicado en Tapachula, Chiapas, para no arriesgar la atención de las usuarias, las organizaciones “hemos sobrevivido buscando créditos y hablando con el personal para que nos de chance en lo que nos dan el dinero; por parte de las autoridades sólo recibimos un silencio total”.
El clima de inseguridad, sin embargo, no se ha limitado al personal de los refugios, pues las usuarias “vivencian el ambiente y la forma en que trabajan las profesionistas, quienes incluso ponen de su bolsa para las atenciones, algo que califican como inadmisible”.
Josefina Figueroa, quien dirige un refugio ubicado en Morelos, afirmó que pese a este panorama, “aún sin recursos seguimos al pie del cañón”, aunque reclamó que las autoridades ejerzan violencia hacia estos espacios al no asegurar recursos “para la atención que brindamos, que es la que ellos no dan pese a la alta tasa de feminicidios”.

Y el siguiente año no parece que vaya a ser distinto, pues “aunque dicen que hay presupuesto suficiente etiquetado, con la fusión del programa de refugios no sabemos cuánto nos darán ni cómo vamos a acceder a él”, puntualizó Figueroa.
“De cara al 2026, la ausencia de un presupuesto que no está claramente etiquetado y garantizado profundiza esta crisis. Sin política pública que priorice la vida de las mujeres se vulnera el derecho a vivir libres de violencia, algo que consideramos que es una estrategia de un sistema patriarcal para debilitar a los refugios”, indicó.
Wendy expresó que el siguiente año, como ocurrió en 2025, “pinta para ser de resistencia feminista por parte de quienes sostenemos los espacios que salvan vidas y restituyen derechos, que nos genera cansancio, porque el patriarcado en sí mismo nos quiere cansadas, pero dentro de eso nos da fortaleza y nos sostiene saber que somos una red”.
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La RNR, desde la realidad donde trabaja, expuso que “vamos a seguir resistiendo y haciendo evidente que hay dos realidades en este país, la que quiere plasmar el Estado mexicano y la de quienes vivimos en el territorio y acompañamos a las mujeres, con las que el gobierno es omiso y patriarcal”.
“Seguiremos tocando puertas y no quedaremos en silencio, es un momento clave de resistencia y continuidad. Vemos un sexenio de constante persecución y criminalización contra quienes hacen evidente lo que no está funcionando, así que el siguiente año pinta para seguir con la digna rabia y creando memoria colectiva”, agregó la directora.

Acerca de la falta de diálogo y respuestas que han tenido por parte de la Secretaría de las Mujeres —encargada del presupuesto para el ‘Programa para la Prevención y Detección de las Violencias Feminicidas y la Atención de las Causas’, en el que se fusionaron los refugios con otras estrategias—, Figueroa adelantó que ya sostienen conversaciones con organismos internacionales con el fin de evidenciar lo que está pasando en México.
“Seguimos intensificando la incidencia en todos los frentes, el público, el político, el jurífico y el social; también continuamos documentando, denunciando y exigiendo con datos, con testimonios y con la fuerza colectiva que nos da ser una red. Ya temos tenido algunas respuestas y propuestas de cómo poder seguir y replantear el futuro de nuestro trabajo”, concluyó.

Unos 30 estados de EE.UU. enfrentarán condiciones meteorológicas severas por las nevadas y heladas que se pronostican para buena parte del país
Unos 160 millones de personas en Estados Unidos se preparan para ser golpeadas por “una tormenta invernal inusualmente grande y severa” que provocará un clima “potencialmente catastrófico” donde la nieve, lluvia helada y temperaturas polares afectarán a casi 30 estados del país.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) prevé que un “aire potencialmente mortal” se desplace lentamente desde las altas llanuras y las Montañas Rocosas hacia la costa este a partir del viernes y hasta principios de la próxima semana.
Los efectos del fenómeno, que según el NWS ya se están provocando fuertes nevadas en una zona de los Grandes Lagos que se extiende a lo largo de la frontera con Canadá, se harán sentir desde Nuevo México hasta Nueva York.
Algunos expertos afirman que tiene el potencial de ser la “tormenta que defina todo el invierno” y que podría “ser recordada por décadas”.
Los funcionarios de transporte estadounidenses, incluidas las autoridades aeroportuarias de varias ciudades importantes, han advertido a los viajeros que se preparen para retrasos por culpa de la tormenta.
En el invierno boreal es común que se produzcan tormentas. Sin embargo, la que se aproxima a EE.UU. es distinta, alertan desde el NWS y otros organismos similares.
“El hecho de que tengamos aproximadamente 2.900 kilómetros ininterrumpidos de alertas climáticas desde Arizona hasta la costa este demuestra la magnitud de esta tormenta”, afirmó Matthew Cappucci, meteorólogo de MyRadar a la PBS, la televisión pública estadounidense.
¿Pero cuáles son los factores que han provocado este inusual fenómeno? Geoff Coulson, meteorólogo del Departamento para el Medioambiente y el Cambio Climático de Canadá, apuntó a tres razones.
“Hay un río atmosférico que se desplaza desde la costa del Pacífico, cargado de precipitaciones. Ese sistema colisionará con el aire cálido y húmedo del Golfo de México y un vórtice polar que empuja el aire ártico desde Canadá hacia el sur profundo”, indicó a la estación CBC de Canadá.
“Esto le está dando a este sistema mucho con qué jugar”, alertó.
Los más probable es que la tormenta acarree todos los peligros climáticos invernales posibles: nieve intensa, hielo, lluvia y frío. No obstante, los expertos precisan que esto dependerá de la zona de EE.UU.
De entrada, el NWS pronosticó un “aire peligrosamente frío para más de la mitad de la población estadounidense”.
El organismo vaticina que la sensación térmica más fría podría estar por debajo de los -46 °C en las llanuras del norte, y que una zona mucho más amplia del sureste de EE.UU. también experimentará temperaturas bajo cero.
“Estas temperaturas bajo cero supondrán un riesgo mortal de hipotermia y congelación para la piel expuesta”, alertaron desde el organismo meteorológico.
El peligro no se limita a quienes permanezcan en el exterior, sino que podría alcanzar, incluso, a los que están dentro de las edificaciones, especialmente si la tormenta provoca cortes de electricidad generalizados que dejen a los hogares sin calefacción.
Los científicos también prevén que la tormenta arroje principalmente nieve -más de 30 cm en muchos casos- en una amplia franja del país, desde las llanuras del sur, pasando por el valle de Ohio, hasta la región del Atlántico Medio y el noreste.
De cumplir estos vaticinios, el transporte público terrestre y aéreo se verá severamente afectado.
En estados como Nuevo México, Texas o Arkansas las posibilidades de nieve son menores, pero allí enfrentarán otro riesgo: la lluvia helada y aguanieve.
“La combinación de importantes acumulaciones de nieve y hielo con el frío extremo podría provocar cortes de electricidad y carreteras congeladas que se prolonguen más de lo habitual después de una típica tormenta invernal”, alertaron desde el NWS.
Los científicos esperan que la tormenta tome fuerza a medida que se adentre en Texas y Nuevo México antes de desplazarse hacia el este, cubriendo de nieve ciudades como Memphis, Nashville, Washington D. C., Baltimore, Filadelfia y Nueva York.
Sin embargo, hasta el jueves en la noche los expertos no habían logrado determinar la trayectoria exacta de la tormenta y advertían que existía la posibilidad de que se desviara un poco más al norte o al sur.
Este detalle es importante porque aún no estaba claro dónde se situaría la línea divisoria entre la nieve y la lluvia helada, precisó Richard Bann, del Centro de Predicciones de College Park (Maryland), al diario The New York Times.
La tormenta llega a solo semanas del quinto aniversario de la que golpeó a Texas, en 2021, y que provocó el colapso de la red eléctrica dejando a millones de residentes sin suministro durante varios días. También el suministro de agua quedó afectado.
Aquel fenómeno se saldó con 250 fallecidos, según las cifras oficiales.
Seis años antes, otra tormenta invernal arrasó partes de Georgia y Carolina del Sur y dejó algunas zonas sin electricidad durante días.
Ahora las autoridades advierten de que las bajas temperaturas podrían volver a provocar interrupciones en los servicios de electricidad, agua y gas.
Las carreteras también podrían quedar bloqueadas durante días, especialmente en los estados del sur, que cuentan con equipos de descongelación limitados.
Se prevé que las bajas temperaturas persistan hasta la próxima semana.
Desde el NSW han instado a los ciudadanos a asegurarse de tener a mano provisiones comida, agua, medicamentos y otros artículos básicos para varios días para que puedan sobrellevar la tormenta.
Por su parte, el gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, declaró el estado de emergencia y animó a todos los habitantes del estado “a quedarse en casa y evitar circular por las carreteras este fin de semana, a menos que sea absolutamente necesario”.
*con información de Max Matza y James FitzGerald
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