
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, anunció la primera etapa del programa de reordenamiento del comercio en vía pública en las calles y avenidas del Centro Histórico, el cual terminará a mediados de 2026.
De acuerdo con la mandataria, actualmente el primer cuadro de la CDMX se encuentra sin comercio ambulante, sin embargo, se espera que regrese a mediados de enero bajo un esquema ordenado.
Brugada Molina aseguró que la liberación de calles es el resultado de acuerdos previos con los grupos de comerciantes y descartó acciones coercitivas.
“Vayan a darse una vueltecita. No tenemos comercio en vía pública. Son parte de los acuerdos que tenemos”, declaró.

En conferencia de prensa en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento en el marco del anuncio de obras de renovación de la Línea 3 del Metro, la mandataria capitalina dijo que el escenario de “calles vacías” es parte de un proceso de transición.
Y aseguró que el objetivo no es la eliminación total de la actividad económica en la vía pública, sino “su regulación estricta”.
Clara Brugada precisó que el comercio regresará al primer cuadro de la CDMX a finales de enero, pero lo hará bajo un nuevo esquema de ordenamiento que ya se está trabajando en las mesas de negociación.
Subrayó que el diálogo se mantendrá activo durante los próximos meses. La meta establecida por la administración local es ambiciosa: lograr que el reordenamiento del comercio en la zona quede concluido en su totalidad hacia mediados de 2026.
Con esta medida, las autoridades buscarán regular el comercio local con el objetivo de mejorar la movilidad, la seguridad y la experiencia de los miles de habitantes y turistas que transitan diariamente por la zona.

Estabilización, recuperación y transición. Así detalló el secretario de Estado de estadounidense, Marco Rubio, las fases de la estrategia del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Estabilización, recuperación y transición.
Así detalló el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, las tres fases del plan del gobierno de su país para consolidar el cambio en Venezuela.
Lo ha hecho este miércoles, al exponer la estrategia ante el Congreso de su país, cuatro días después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y su traslado a Nueva York para responder por cargos de “narcoterrorismo” ante la Justicia.
Ya el presidente de EE.UU., Donald Trump, había adelantado que será él quien “gobernará” Venezuela hasta que se complete allí “una transición segura, apropiada y juiciosa”.
“No queremos que esto descienda en el caos”, confirmó ahora su secretario de Estado.
Así, Rubio explicó que la primera fase del plan estará enfocada en la estabilización del país.
“Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo el funcionario.
En ese punto, Rubio adelantó que EE.UU. tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, los venderá en el mercado a precios internacionales y controlará la forma en que se distribuyan los ingresos obtenidos de esas transacciones.
Es algo que ya había adelantado Trump el martes, cuando aseguró en un mensaje compartido en su red social Truth Social que Venezuela entregaría a EE.UU. esa cantidad de crudo.
Según destacó el colaborador de BBC Mundo en Venezuela Gustavo Ocando, el anuncio de Trump ocurría horas después de que algunos medios informaran de que 11 buques cisterna de Chevron, la única compañía petrolera estadounidense que opera en Venezuela, iban de camino hacia el país sudamericano.
De acuerdo a Ocando, la cifra de entre 30 y 50 millones de barriles equivaldría a la del petróleo venezolano que está retenido desde que EE.UU. impuso un bloqueo en diciembre.
“Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, aclaró este miércoles Rubio.
E hizo referencia a la incautación, apenas horas antes, de dos petroleros vinculados al crudo venezolano.
“Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó Rubio.
Uno de los buques, el Marinera (previamente denominado Bella 1), navegaba por las aguas del Atlántico Norte bajo bandera rusa, mientras que el segundo, conocido como M/T Sofia, operaba en el mar Caribe.
Ambos, alega el país norteamericano, violaban sus sanciones.
Rubio visualizó la segunda etapa de la intervención bajo el término “recuperación”, vinculada a la reintegración de Venezuela al mercado global.
“La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, precisó.
El secretario de Estado estadounidense adelantó que, paralelamente, se impulsará un marco de reconciliación política.
“Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, enfatizó Rubio.
La secuencia planeada por el gobierno de Trump culminará, según el secretario de Estado, en una etapa definitiva que consolidaría la transformación política interna del país.
“Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle”, concluyó.
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.