Home
>
Estados
>
“El Ajusco es un foco rojo”: familias buscadoras advierten aumento de desapariciones al sur de la CDMX
“El Ajusco es un foco rojo”: familias buscadoras advierten aumento de desapariciones al sur de la CDMX
Foto: Cuartoscuro.
6 minutos de lectura

“El Ajusco es un foco rojo”: familias buscadoras advierten aumento de desapariciones al sur de la CDMX

Tres desapariciones en tres meses han encendido las alarmas en el Ajusco: Ana Amelí, Isabella y Óscar se suman a una lista creciente en la Ciudad de México. Familias denuncian que la zona se ha vuelto un “foco rojo”, sin cámaras, sin luz y sin protocolos efectivos de búsqueda.
02 de octubre, 2025
Por: Tamara Mares

“El Ajusco es un foco rojo”, dice Lucía García. El aumento de desapariciones que ha registrado la Ciudad de México tocó a su puerta el pasado 16 de septiembre, cuando su hijo Luis Óscar Ayala se dirigió hacia esta zona del Sur de la capital del país y no regresó a casa.

El profesionista de 48 años de edad iba con frecuencia al Parque Nacional con su familia para caminatas recreativas y desayunar en fin de semana. Ese día acudió sólo, en su automóvil, y su familia no volvió a tener conocimiento de su paradero.

Al revisar los registros de geolocalización de su reloj inteligente, sus familiares supieron que su última ubicación fue en Xalatlaco, Ajusco, y enseguida comenzaron labores de búsqueda en campo, con apoyo de policías y rescatistas que trabajan en la zona.

Desaparición de personas en CDMX se dispara en 7 años
Foto: Cuartoscuro

“Eso era una boca del lobo, porque estaba oscuro. No hay luz, no hay señal, no hay nada”, comparte Lucía García.

Los mismos agentes, que bajaron tarde desde el Ajusco tras las diligencias, le comentaron que no podían continuar a altas horas de la noche porque representaba un peligro.

“Dicen ‘la situación aquí es peligrosa’, y todo mundo lo sabe: los policías, los rescatistas”.

Con la desaparición de Luis Óscar Ayala, suman tres los casos que en los últimos tres meses se han registrado en la zona: la de Óscar, María Isabella Orozco y Ana Amelí García. Por ello, colectivos de búsqueda y familiares han exigido a las autoridades incrementar la vigilancia en el Ajusco.

“Yo creo que el Gobierno debería tomar cartas en el asunto, por lo menos advertir a los visitantes que no lo hagan [caminar] solos, que no se arriesguen a viajar o subir con desconocidos, porque la verdad es una zona muy peligrosa”, advierte García. “Está desolada totalmente, no hay señal, no hay luz”.

Piden ayuda para encontrar a Óscar

Lucía García tiene presente que su hijo desapareció de una manera muy similar a Ana Amelí, una joven estudiante que fue vista por última vez en el cerro del Ajusco el 12 de julio. Ella habría subido al Pico del Águila con un grupo, pero no se tiene registro de que haya descendido.

Vanessa Gámez, mamá de Ana Amelí, y Lucía García se conocieron mientras buscaban a sus hijos en inmediaciones de la carretera Xalatlaco. Esta vía comunica el sur de la Ciudad de México con el Estado de México.

“El Ajusco es un foco rojo”: familias buscadoras advierten más desapariciones al sur de la CDMX
Imagen: Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Lucía recalca que desde el 16 de septiembre los días han sido una “espera interminable”, pues aunque la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ya solicitó la sábana de llamadas y acceso a las cámaras de vigilancia del sistema C5, no hay pistas sobre el paradero de Óscar.

Debido a las faltas de información, ella y su familia han empezado a colocar lonas y panfletos con el rostro de Óscar, así como información que pueda ayudar para dar con su paradero: es un hombre de 1.70 metros de altura, usa lentes con graduación, tiene un tatuaje de Wolverine en la espalda y el día que fue visto por última vez usaba una sudadera gris, gorra y chamarra roja, y unos tenis también de color gris.

Isabella, de 16 años, fue desaparecida a inicios de septiembre

Como Óscar, María Isabella Orozco, de 16 años de edad, fue vista por última vez en la zona del Ajusco, el 2 de septiembre. La joven estudiante había salido de su hogar, tomó un camión público y llegó hasta los arcos de seguridad de la carretera a Cuernavaca alrededor de las 16 horas.

Ese día portaba pants y tenis negros, una mochila estampada con flores y una sudadera gris oscuro, datos que su madre Pilar Lozano ha dado para que la ciudadanía ayude en la búsqueda de su hija. Ella se ha hecho cargo de las diligencias en gran medida, señala, porque la Fiscalía local no ha seguido los protocolos requeridos para estas situaciones.

El Ajusco es un foco rojo- familias buscadoras advierten más desapariciones al sur de la CDMX
Imagen: Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

“La Fiscalía dice poco (…), lo poco que he logrado saber es por grupos completamente al margen la Fiscalía; como madres buscadoras y personas que, de una u otra forma, tocan la puerta y me ayudan a conocer un poco más”, comparte Lozano.

El proceso ha sido desgastante y revictimizante, opina. Además, se han retrasado acciones claves de la investigación, como entrevistar al chofer de la unidad que habría abordado Isabella, verificar si el camión tenía cámaras de vigilancia y revisar su contenido.

Denuncian fallas en cámaras de vigilancia de sistema C5

Tanto Lucía García como Pilar Lozano señalan que las cámaras de vigilancia del sistema C5 del Gobierno capitalino han fallado en la zona del Ajusco.

“Las cámaras… pues en realidad ahí no hay cámaras, ni luz, ni señal”, expresa con angustia la madre de Óscar.

Te puede interesar: Más allá del horror de Teuchitlán: caso Los Huesos en Mexicali y otros narco-ranchos también evidencian la crisis de desaparecidos

Para Pilar, las fallas en las grabadoras que están en la ruta del camión que habría tomado Isabella significa que no tienen manera de identificar el último punto donde estuvo.

“Se alcanza a ver que el camión ingresa al paradero, no obstante, no sabemos si se baja ahí, si se baja con alguien”, detalla. “El rastro se pierde, lo cual es muy lamentable porque los sistemas de seguridad con los que contamos en la Ciudad de México no están al cien como deberían, para procurar la seguridad de los ciudadanos”.

Se dispara la desaparición de personas en CDMX
Foto: Cuartoscuro

Desaparición de personas se dispara en los últimos 7 años en CDMX

Del total de personas que se han registrado como desaparecidas en la Ciudad de México, el 80 % corresponde a personas que fueron reportadas en los últimos 7 años, es decir 5 mil 605 individuos que entre 2018 y lo que va de 2025 no han regresado a sus hogares.

En la alcaldía Tlalpan, a donde pertenece la zona del Ajusco, se han registrado de manera oficial 360 personas sin localizar; es la sexta demarcación con mayor número de desapariciones en la capital del país.

Sigue leyendo: Tres jóvenes fueron de vacaciones a Mazatlán y desaparecieron; “ya no somos libres de conocer el país”, lamenta madre de víctima

Colectivos de búsqueda locales han advertido en años recientes que el Ajusco se ha convertido en un punto rojo de desapariciones, de tal manera que se han organizado búsquedas que han dado como resultado el hallazgo de restos humanos.

“No entiendo como una autoridad que está siendo alertada de situaciones de delincuencia tan delicadas, como las desapariciones, y evidentemente otro tipo de delitos, no toma acciones (…) más iluminación, más cámaras, más patrullas, no lo sé, pero fortalecer el brazo de seguridad con el que están cubriendo una zona donde pasan cosas que además no se están esclareciendo”, añade Pilar Lozano.

Etiquetas:
búsqueda de personas
CDMX
desaparición de personas
Tlalpan
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...
Imagen BBC
Qué papel juega Venezuela en el narcotráfico y cómo se compara al de México y Colombia, países advertidos por Trump
9 minutos de lectura

Washington decidió centrarse inicialmente en Venezuela a pesar de que México y Colombia tienen un rol mayor en el narcotráfico.

06 de enero, 2026
Por: BBC News Mundo
0

Todavía no había aterrizado Nicolás Maduro en EE.UU. tras su captura en Venezuela cuando Donald Trump advirtió que México y Colombia podrían ser lo siguientes objetivos en su cruzada contra las drogas.

De su vecino fronterizo dijo que “había que hacer algo” y de Gustavo Petro, el presidente colombiano, avisó que “mejor se cuide” tras acusarlo de fabricar cocaína y mandarla a su país.

Las advertencias no caerán en saco roto. El arresto de Maduro, al que EE.UU. acusó de narcoterrorismo y vínculos con guerrillas colombianas y cárteles mexicanos, entre otros cargos, muestra que esta administración no se queda solo en amenazas.

EE.UU. lanzó un vasto despliegue militar en el Caribe y alrededor de Venezuela desde agosto pasado para detener -según Washington- el tráfico de drogas procedente del país sudamericano, al que acusa de ser base del Cártel de los Soles, una supuesta “organización narcoterrorista” con implicación de las fuerzas armadas venezolanas y liderada por Maduro.

Militares estadounidenses llevan meses bombardeando presuntas embarcaciones narco en aguas sudamericanos con un saldo de al menos 110 muertos.

Analistas consultados por BBC Mundo refuerzan que Venezuela, sobre todo, sirve de trampolín de la cocaína que fundamentalmente se cultiva en Colombia.

Daniel Rico, economista de la Universidad Nacional, señala que hay mucho laboratorio de cocaína venezolano, aunque no tanto cultivo.

“Venezuela se volvió funcional para ampliar rutas internacionales de la droga sudamericana, fortaleciendo la salida desde el Caribe colombiano al anexar el Caribe venezolano”, dice Francisco Daza, coordinador de la línea de Paz Territorial y Derechos Humanos de la Fundación Pares en Colombia.

Los envíos se producen a mercados europeos, en mayor medida, y también norteamericanos.

Integrante del ELN en una fotografía tomada en marzo de 2025.
AFP via Getty Images
La guerilla colombiana ELN opera en la frontera con Venezuela y controla rutas clave de la cocaína.

México y Colombia son pieza clave en ese entramado global y grupos armados y cárteles de la droga son una amenaza a sus países y cualquier propósito de EE.UU. en la región.

Pero, ¿cómo se compara su rol en el narcotráfico con el de Venezuela? ¿Puede Trump realmente orquestar una operación similar como contra Maduro? ¿Esto va más allá de las drogas?

Las interrogantes se acumulan en un momento inédito en América Latina.

El caso colombiano

“Venezuela no es productor como tal, sino una suerte de cielos y puertos abiertos de la droga que se consolidó en los últimos 20 años”, describe Jorge Mantilla, doctor en criminología por la Universidad de Illinois en Chicago.

Mantilla apunta al entramado político, institucional y militar de Venezuela, así como la presencia de guerrillas colombianas en ese país, como habilitadores del fenómeno.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), surgido en los 60, es el principal actor armado en vastas zonas de la frontera colombo-venezolana.

Aquí controla rutas de la droga y tanto Daza como Mantilla cuentan que también está activo en diferentes estados venezolanos, donde se alió con integrantes corruptos de las fuerzas armadas bolivarianas.

Además del ELN, disidencias de las FARC (antiguas Fuerzas Armadas de Colombia) operan en la frontera y disputan su control. En los últimos años también se ha reportado la presencia del grupo conocido como Clan del Golfo, la mayor organización criminal de Colombia.

Todos confluyen en un corredor estratégico de la droga y otros negocios como la minería ilegal hacia un país, Venezuela, que parece jugar un rol secundario comparado al de México o Colombia en el narcotráfico mundial.

Mapa de los enclaves productivos de hoja de coca en Colombia entre 2019 y 2023.
Equipo de Periodismo Visual de BBC

Ningún país produce más cocaína que Colombia ni nunca en la historia se había producido tanta cocaína en este país.

En 2024, la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC) informó que la producción de cocaína se disparó un 53 % en 2023 hasta alcanzar un récord de 2 mil 600 toneladas.

Es un récord cimentado en constantes mejoras en la producción y distribución, como la aparición de hojas de coca súper productivas y narcoembarcaciones capaces de recorrer grandes distancias, incluso de forma autónoma y camuflada.

La mitad de toda la cocaína de Colombia se produce en tres enclaves que ocupan alrededor del 15 % del territorio de zonas cocaleras. Uno es el Catatumbo, en la frontera con Venezuela en el noreste colombiano, y los otros quedan en el sur: en Putumayo, Cauca y Nariño.

Casi toda la cocaína que se consume no solo en EE.UU., sino también en el resto del mundo, la producen -además de Colombia- Perú y Bolivia.

“La hoja de coca se procesa predominantemente en laboratorios en esas tres naciones para transformarla en el producto de consumo (principalmente clorhidrato de cocaína), o a veces en un producto intermedio, ya que algunas partes del proceso también pueden ocurrir en una etapa posterior de la cadena”, explica Antoine Vella, quien dirige la Sección de Datos, Analíticas y Estadística de UNODC.

De allí se dirige hacia diversos mercados, generalmente de manera indirecta, transitando por uno o varios países.

De las naciones productoras puede cruzar primero a las limítrofes, como Ecuador o Venezuela, y luego ser transportada con algún tipo de embarcación -en lanchas rápidas, botes pesqueros o semisumergibles– a la zona costera de Centroamérica o directamente hasta México, ya sea por el Pacífico o por el Caribe, para continuar por tierra hacia el norte.

Es en el Pacífico sudamericano por donde pasa la gran mayoría de cocaína que llega a EE.UU., según estimaciones de la Administración para el Control de Drogas (DEA).

Por allí transitó aproximadamente el 74% de los envíos dirigidos a EE.UU. en 2019, mientras el 16% lo hizo por el Caribe Occidental, recoge la Evaluación Nacional de las Amenazas de la Droga 2020.

BBC Mundo solicitó recientemente datos actualizados a la DEA, sin obtenerlos, aunque analistas consultados por este medio concuerdan en que los porcentajes seguirían vigentes.

Distintos grupos armados dominan las rutas de la cocaína en Colombia, como el Clan del Golfo, el ELN y distintas disidencias de las FARC.

Los dos primeros y las facciones FARC EP y Segunda Marquetalia son consideradas como organizaciones terroristas extranjeras por EE.UU.

México, fentanilo y acceso a EE.UU.

México y EE.UU. comparten más de 3 mil kilómetros de frontera.

Durante décadas, los cárteles mexicanos desarrollaron una sofisticada cadena de transporte y distribución de la cocaína que llega desde Sudamérica para introducirla en su mayoría en su vecino del norte.

Muchas veces ocurre por puertos oficiales de entrada.

Sin embargo, la mayor preocupación para Washington con respecto a México es la producción y distribución de sustancias sintéticas como mentanfetaminas y opioides como el fentanilo, la droga vinculada a una “epidemia de sobredosis” en EE.UU.

El fentanilo es el mayor causante de muertes por esa causa en EE.UU., aunque de 2023 a 2024 el índice cayó a su punto más bajo en cinco años.

Bolsa con fentanilo encontrad en un laboratorio en EE.UU.
Getty Images
Según expertos, no hay suficientes evidencias de producción significativa de fentanilo en Sudamérica.

Según la DEA, el Departamento de Justicia y el Servicio de Investigación del Congreso, el fentanilo ilícito se produce casi en su totalidad en México con precursores importados de países de Asia, incluida China, y tanto eso como su tráfico está controlado por carteles mexicanos.

Estos grupos, además, tienen un peso notorio en la formación y exportación de experiencia hacia otros países y mercados.

Se ha reportado presencia de “ingenieros agrónomos” mexicanos en Colombia, involucrados con la mejora de cepas de hoja de coca, así como la participación de cárteles como el de Sinaloa en redes europeas que dependen del apoyo logístico, experiencia y preparación de sus integrantes.

Es lo que se conoce como la exportación del “método mexicano”, tal y como describió recientemente a BBC Mundo Laurent Laniel, director de la oficina de Crimen, Precursores y Consumo de Drogas de la Agencia de Drogas de la Unión Europea (EUDA, por sus siglas en inglés).

El centro de pensamiento y medio de comunicación Insight Crime señala a las organizaciones criminales mexicanas como las más grandes, sofisticadas y violentas del hemisferio occidental.

Surgieron de la larga historia de contrabando y proximidad a EE.UU., la mayor economía mundial, y se convirtieron en una amenaza regional con redes que se extienden de Argentina a Canadá y Europa.

Por qué Trump priorizó Venezuela

Que Trump centrara la primera fase de su guerra contra el narcotráfico en Venezuela, jugando este país un rol menor en la producción y distribución de drogas que México o Colombia, alimenta la teoría de aquellos que defienden que el verdadero propósito del mandatario estadounidense era forzar un cambio político en Caracas.

Sus declaraciones de “controlar” el país hasta que se produzca una transición y su énfasis en que compañías participen del petróleo venezolano dan pistas de un propósito mayor que todavía no se comprende del todo.

El propio Marco Rubio, el secretario de Estado, lo decía así en una entrevista este domingo con NBC: “No se puede convertir a Venezuela en el centro de operaciones de Irán, de Rusia, de Hezbolá, de China y de agentes de inteligencia cubanos que controlan a ese país”.

“Hemos visto que adversarios nuestros de todo el mundo explotan y extraen recursos de África y de cualquier otro país. No van a hacerlo en el Hemisferio Occidental”, agregó Rubio.

México y Colombia quedaron avisados como los posibles próximos objetivos de Trump.

Donald Trump, fotografiado durante un encuentro con medios de comunicación este domingo 4 de enero.
Joe Raedle/Getty Images
La impredecibilidad de Trump y su plan de seguridad para América Latina tiene a la región en vilo.

De Petro, el estadounidense reiteró este domingo que era “un hombre enfermo” e insinuó que no le quedaba mucho tiempo en el poder al decir que no fabricaría y vendería cocaína a EE.UU. “por mucho más tiempo”.

Colombia celebrará comicios presidenciales en mayo y Petro no puede presentarse a la reeleción. No quedó claro si Trump se refería a eso o a posibles acciones contra el país.

Washington sancionó a Petro a fines de octubre por presuntos vínculos con el narcotráfico, señalando que desde su llegada al poder la producción de cocaína había explotado a las cifras más altas en décadas.

BBC Mundo conoció que en sectores del seno de la política colombiana preocupa un incremento de las acciones marítimas estadounidenses próximas a Colombia y más sanciones contra el país.

Por el momento se muestran incrédulos de que algo similar a lo de Maduro pase con Petro, teniendo en cuenta la proximidad de elecciones.

Sobre México, aunque Trump se muestra más cordial con la presidenta Claudia Sheinbaum que con Petro, el mandatario se ha ofrecido a atacar directamente a los cárteles.

Esto parece ser una línea roja para Sheinbaum, quien apuesta por la colaboración con Washington frente a otro tipo de intervención.

La región permanece en vilo hacia los próximos pasos de Trump.

Tras lo ocurrido en Venezuela y sus amenazas a México, Colombia e incluso Cuba, tres países en las antípodas políticas del estadounidense, crece la inquietud de que esto puede tratarse de algo mucho más grande que el narcotráfico.

Con reportería adicional de Leire Ventas, corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles y Alejandro Millán, desde Londres.

Línea gris.
BBC
Etiquetas:
búsqueda de personas
CDMX
desaparición de personas
Tlalpan
Iniciar sesión

Registrate
Suscribete para comentar...