
Ni alternancia ni una elección cerrada. Morena gobernará, por segunda vez consecutiva, la Ciudad de México a través de Clara Brugada, quien habría vencido a Santiago Taboada, de la alianza PAN-PRI-PRD, con una ventaja de hasta 12 puntos porcentuales.
Las dudas sobre quién gobernará la capital quedaron despejadas la madrugada de este lunes 3 de junio, cuando el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) reconoció a Clara Brugada como la virtual ganadora de la Jefatura de Gobierno.
Aunque empresas encuestadoras y analistas políticos consideraban que la lucha por el gobierno capitalino sería una lucha cerrada, al final el conteo rápido del IECM dio a Clara Brugada un porcentaje de votación de entre 49 y 52.8 puntos, mientras Santiago Taboada consiguió un apoyo de entre 37.2 y 40.5 puntos.

La morenista celebró su victoria en una noche en la que su compañera Claudia Sheinbaum también ganó la Presidencia de la República. Mientras Santiago Taboada salió a reconocer su derrota ante los medios de comunicación.
“En esta vez, en esta ocasión, no nos alcanzó”, expresó Taboada, una frase con la que dio por cerrada cualquier posibilidad de disputar la Jefatura de Gobierno con impugnaciones en los tribunales electorales.

El domingo 2 de junio, la ruta de Clara Brugada a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México empezó muy temprano, a las 08:00 horas, con unos sándwiches y una bebida caliente en su casa de la colonia San Miguel Teotongo, alcaldía Iztapalapa.
El desayuno lo compartió con tres de sus más cercanos colaboradores: Alejandro Encinas, su coordinador del Consejo Asesor; Ernestina Godoy, candidata al Senado de la República, y Citlali Hernández, secretaria general de Morena.
“¡Vamos a hacer historia!”, fueron las primeras palabras que la morenista dio luego de dar un gran suspiro ante un puñado de periodistas que la esperaban afuera de su hogar.
La jefa de gobierno electa caminó unos 300 metros hasta la casilla donde emitió su voto, siempre acompañada de Ixtli, una de sus perritas, y de vecinos que le aplaudían, le pedían fotografías y le exclamaban gritos de apoyo.

Clara Brugada entró con una sonrisa al lugar donde le tocaba votar y salió con la misma sonrisa cuando depositó en las urnas sus seis boletas. Una expresión que ya no se le borró en el hotel Barceló del Centro Histórico, donde pasó todo el día junto con su equipo para dar seguimiento a la jornada electoral.

La morenista y sus colaboradores se concentraron en dos salones del hotel Barceló y cada dos o tres horas comparecieron ante los medios de comunicación. En general, los voceros de Clara Brugada celebraron que la jornada electoral se realizó de forma pacífica.
Fue hasta las 18:00 horas cuando Brugada salió ante los medios de comunicación por primera vez en la tarde, y lo hizo para anunciar su triunfo en las urnas.
“La mayoría de los ciudadanos en esta ciudad han decidido votar para que continúe la transformación en la Ciudad de México”, expresó Brugada ante el aplauso de sus compañeros de partido e integrantes de su equipo.
La morenista dio su primer mensaje de victoria basado en encuestas de salida que le daban una ventaja en promedio de 15 puntos sobre Santiago Taboada. Los estudios de Enkoll, Parametría, El Financiero, Mendoza Blanco y Asociados fueron algunos de los que tomó como referencia para vaticinar su triunfo.
Luego de declararse ganadora de la contienda, Clara Brugada regresó a su “cuarto de guerra” para ver noticias sobre los resultados de Morena en las elecciones, así como esperar los resultados preliminares de la contienda presidencial.

A las 21:00 horas, Brugada salió del hotel Barceló rumbo al hotel Hilton para reunirse con su compañera Claudia Sheinbaum. Antes de irse, y sin que el IECM hubiera dado sus resultados preliminares, la morenista confió en que su ventaja sería amplia para evitar cualquier impugnación por parte de la oposición.
“Yo creo que voy a ganar con mucha contundencia”, dijo Brugada antes de retirarse de su cuarto de guerra. Casi cuatro horas después, el IECM confirmó su pronóstico.
“Hoy es el último día en el que soy el candidato a la jefatura de gobierno. En unas horas seré jefe de gobierno”, aventuró Santiago Taboada, candidato a la jefatura de gobierno por la alianza PAN-PRI-PRD, apenas emitió su voto en la alcaldía Benito Juárez, a la que llama “su casa”, al inicio de la jornada electoral de este 2 de junio.
Pero las horas fueron quitándole poco a poco la razón, luego de que su partido, el PAN, dio la que ha sido su mejor batalla desde hace 27 años, pero se quedó a alrededor de 10 puntos de estar al frente de la ciudad, a pesar de contender de la mano del PRD, al que le pertenecen 21 de esos años.
Ante los gritos de “jefe de gobierno” y “Taboada” en su centro de operaciones en el World Trade Center, cerca de la 1:30 de la madrugada de este lunes reconoció: “Soy un demócrata, se los planteé en cada recorrido y cada entrevista, que yo iba a reconocer los resultados. Estoy muy contento de la campaña que hicimos, le regresamos a mucha gente la ilusión, las ganas de creer. Hicimos una campaña alegre que vibró y que contagió. En esta ocasión, no nos alcanzó”.

Entre gritos de “fraude, fraude” que no lo dejaban continuar, impuso su voz: “Yo a esta elección me metí con las reglas y las instituciones en las que creo y he defendido. Y por eso hoy estoy aquí y quiero agradecer mucho a quienes me acompañan porque hoy puedo verlos de frente, puedo abrazar a mis hijos y decirles ‘lo dejamos todo en la cancha, no nos guardamos nada, hicimos todo”.
Enseguida, sin nombrarla, hizo un reconocimiento a Clara Brugada, que a partir del 5 de octubre será la próxima jefa de gobierno. Le deseó mucho éxito por el bien de la Ciudad de México. “Ese soy yo, y hoy estoy aquí dando la cara. Aquí estaré para otras luchas democráticas, acompañando a quien en algún momento le toque esa gran oportunidad que hoy para mí concluye”, finalizó.
La sonrisa y la convicción con la que había empezado su jornada se habían desvanecido, aunque apenas unas horas antes lo habían conducido a, unos minutos después de las 6 de la tarde, cuando ni siquiera se había iniciado el cómputo oficial del Instituto Electoral de la Ciudad de México ni habían cerrado todas las casillas, declararse ganador de la contienda electoral por la jefatura de gobierno.
Acompañado por los presidentes nacionales del PRI, PAN y PRD, aseguró que tres resultados de encuestas de salida registradas ante el instituto electoral le daban el triunfo por más de cinco puntos. Pero luego de las 11 de la noche, el tiempo se empezó a hacer más largo y la incertidumbre creció entre sus simpatizantes que hasta pasadas las 12:30 pudieron escuchar los resultados desalentadores.
Desde que la ciudad empezó a ser encabezada por jefes de gobierno, a partir de 1997, cuando Cuauhtémoc Cárdenas ganó por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), 21 años correspondieron a gobiernos emanados del mismo partido, personificados por Rosario Robles, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera, al que apenas el martes pasado Taboada le levantó la mano durante su cierre en Gustavo A. Madero.
Así, de los 27 años de gobierno “del mismo grupo político” que en cada discurso ofrecía romper por primera vez con la que habría sido su eventual victoria, 21 en realidad correspondían a uno de los partidos políticos que, junto con el PAN y el PRI, lo llevaron a competir por la jefatura de gobierno de la ciudad, si bien su extracción es 100 por ciento panista, un partido que prácticamente no había tenido una oportunidad real en la capital.
Entre 2000 y 2006, por ejemplo, el PAN solo ganó tres puntos porcentuales en la votación para jefe de gobierno en la capital, mientras el PRD crecía de un 34 a un 42%. Más tarde, en 2012 obtuvo apenas un 13.61% frente a la fuerza arrasadora del 63.5% de la coalición PRD, PT y Movimiento Ciudadano.
Fue en 2018 cuando el PAN empezó a cambiar de bando e impulsó la candidatura de Alejandra Barrales, junto al PRD y Movimiento Ciudadano, con lo que consiguió finalmente un 30.9% frente al 47% de la morenista Claudia Sheinbaum, hoy presidenta de México. La alianza con el PRD, y su penetración en más alcaldías en 2021, rindieron frutos, pues finalmente consiguieron esta vez un 37.2 a 40.5%, pero ni eso fue suficiente: entre 9 y 12 puntos los separaron de la victoria.
A su partido en especial, el PAN, Taboada le dio las gracias durante el cierre de su campaña el pasado miércoles 29 de mayo, para el que eligió, además, el clásico escenario de las victorias panistas, el Ángel de la Independencia, que sería también el lugar para festejar su triunfo la noche de la jornada electoral del 2 de junio con la Sonora Dinamita, escenario que comenzaron a desmontar poco antes de que los resultados de la elección en la Ciudad se hicieran públicos.
En 2021, la coalición opositora Va por la CDMX —formada por PAN, PRI y PRD— ganó nueve alcaldías, concentradas en el poniente y centro de la ciudad –antes solo encabezaban cuatro–, con lo que fueron abriendo el camino que este 2 de junio le permitió al PAN competir con el menor margen histórico, frente a los gobiernos perredistas y morenistas que hasta ahora han estado al frente de la ciudad.
En 2021 se hicieron de Azcapotzalco, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Alvaro Obregón, Coyoacán, Magdalena Contreras y Tlalpan; ahora, pese al crecimiento para la jefatura de gobierno, su presencia en alcaldías se desplomó, con un triunfo definitivo solo en Coyoacán, Miguel Hidalgo, Cuauhtémoc y Benito Juárez. Ese es el único territorio que, fielmente panista, jamás ha estado en disputa. Taboada fue alcalde de esa demarcación de octubre de 2018 a octubre de 2023.
A sus 38 años de edad, construyó ese camino primero mediante una diputación de la entonces Asamblea Legislativa de 2012 a 2015 y luego en el Congreso de la Unión los siguientes tres años.
Incluso superó la historia que pesa, desde aquella diputación en la Asamblea Legislativa, sobre el grupo político encabezado por Jorge Romero, cuyas acusaciones de corrupción inmobiliaria nunca llegaron a impactarle directamente, pero sí a exalcaldes –como Christian Von Roerich– y exfuncionarios de la alcaldía Benito Juárez, el bastión panista por excelencia.
Ahí, dijo Taboada el pasado miércoles, fue “donde empezó todo”. A finales de octubre del año pasado, se separó de ese cargo para competir por la jefatura de gobierno, sin dejar de tener la mano cerca de ese territorio, donde él cerró campaña incluso sin la presencia de Luis Mendoza, el candidato de la alianza PAN-PRD-PRI a esa alcaldía.
Pero no fue ahí donde terminó todo, ni tampoco en el epicentro de los festejos panistas, sino en su centro de operaciones en el World Trade Center con un breve mensaje de tres minutos que puso punto final a su aspiración de romper, según lo consideraba él, con 27 años de un grupo político que no lleva a la ciudad por buen camino.
La derrota de Taboada estuvo acompañada de un retroceso de la oposición en la capital del país, donde en 2021 había logrado emparejar a Morena territorialmente.
Según los Conteos Rápidos del Instituto Electoral de la Ciudad de México, Morena habría recuperado Tlalpan, Azcapotzalco y Álvaro Obregón, por lo que ahora gobernará 10 de las 16 alcaldías.
Además de las tres que le arrebató a la oposición, gobernará en las que consiguió retener: Gustavo A Madero, Iztacalco, Venustiano Carranza, Iztapalapa, Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco.