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Diccionario seriéfilo: la importancia del pacto con el espectador
Diccionario seriéfilo: la importancia del pacto con el espectador
Yorokobu
4 minutos de lectura

Diccionario seriéfilo: la importancia del pacto con el espectador

18 de abril, 2015
Por: Javier Meléndez Martín (@_JMELENDEZ_ )
@ManuVPC 
Kevin Spacey interpreta a Frank Underwood en la serie House of Cards. //Foto: Yorokobu
Kevin Spacey interpreta a Frank Underwood en la serie House of Cards. //Foto: Yorokobu

[contextly_sidebar id=”lXRySbjE9paDDCpTAKKPSvwo9v7RIuTb”]Tyrion lanza rayos por los ojos (como Superman) y fulmina a Cersei. Alicia Florrick canta como un personaje Disney cuando se dirige a los demás. Don Draper cuenta al espectador sus intimidades, sin tapujos, buscando comprensión. Con estas escenas, los creadores romperían el pacto con el espectador. Y los seguidores se quejarían con razón.

¿Qué es el pacto con el espectador?

El pacto con el espectador surge con las primeras imágenes: el guionista propone un género, un tono y un mundo con reglas específicas. El espectador puede aceptar la propuesta o no. Si acepta, el guionista se compromete a mantener las reglas que él mismo ha establecido en la primera secuencia.

Romper el pacto es una deslealtad (y con frecuencia acaba en un suicidio profesional). El espectador no quiere ser estafado: ha entregado su tiempo y no acepta que el guionista cambie las reglas iniciales.

House of cards, Juego de Tronos y Man seeking woman son ejemplos de cómo los guionistas pactan con el espectador.

House of cards

Romper la cuarta pared significa que un personaje hable o lance una miradita al espectador. Esto podría ser aceptado casi en cualquier comedia en cualquier momento. Sin embargo, en el drama podría desconcertar o molestar la ruptura de la cuarta pared. Por ello, Beau Willimon, el creador de House of cards, deja clara las reglas en la primera secuencia.

Frank Underwood, el protagonista, mira y habla al espectador mientras sacrifica con las manos a un perro atropellado:

«Hay dos tipos de dolor: el dolor que te hace más fuerte y el dolor innecesario; el tipo de dolor que solo trae sufrimiento. No tengo paciencia para cosas innecesarias».

Con esta escena, House of cards establece el pacto con el espectador: el protagonista habla a la cámara. El espectador lo toma o lo deja. Si Frank Underwood no hablara al espectador en la primera escena, debería callarse para siempre. (¿Aceptaríamos a estas alturas que los personajes de The Americans o Downton Abbey rompieran la cuarta pared?)

Juego de Tronos

La brujería, los dragones, los gigantes y otras criaturas fantásticas entran tarde enJuego de Tronos. ¿El pacto con el espectador se rompe en un punto entre la primera y la quinta temporada? No se rompe en ningún momento. Significa que el pacto ha ido revisándose al alza de la fantasía a medida que avanzaba la serie.

George R. R. Martin (el escritor cuyos libros son la base de Juego de Tronos) sabe que hay adultos reticentes a la fantasía. Este género está con frecuencia asociado producciones para niños y adolescentes. Por ello, Martin introduce la fantasía con cuentagotas en los libros.

Los responsables de la serie siguen el esquema de Martin y no muestran dragones ni monstruos en el primer capítulo. Es una estrategia calculada que no rompe el pacto con el espectador. Lo que hacen los guionistas es allanar el terreno a la fantasía con tres huevos petrificados de dragón. Huevos que recibe Daenerys Targaryen como regalo de bodas.

En capítulos posteriores, vemos huesos de dragones en Desembarco del Rey, y también hay menciones a otras criaturas fantásticas (gigantes, muertos vivientes, etc.). Criaturas que algunos personajes consideran reales y otros cuentos de hadas.

Los huesos de dragón y los huevos FORMAN UN SISTEMA DE IMÁGENES que, junto con los relatos, crean una atmósfera favorable a la introducción de lo fantástico.

En el último capítulo de la primera temporada, una Daenerys viuda se inmola en una pira funeraria con los tres huevos de dragón. Daenerys sale ilesa y aparecen tres pequeños dragones. Aquí, el adulto reticente a la fantasía acepta los dragones porque ha sido predispuesto a ello. Así abre Juego de Tronos una puerta a una fantasía que tomará forma más allá de la palabra.

Man seeking woman

Una imagen publicitaria de Man seeking woman muestra a un hombre joven entregando una rosa a una troll. Así se advierte al espectador de tiene elementos fantásticos. Sin embargo, Simon Rich, el creador de la serie, sabe que esto no es suficiente para establecer un pacto con el espectador. La troll es un reclamo.

Man seeking woman establece el pacto en la primera secuencia. El protagonista sale de casa de su ex novia con dos bolsas de plástico y un terrario con un lagarto. Tras una ridícula despedida cae un chaparrón sobre el protagonista, y sobre nadie más; y para remate, le caen palomas muertas. A su alrededor, la gente pasea con sol, ajena a las desgracias del joven. Rich lo deja claro: puede pasar cualquier cosa, por extraña que sea.

A medida que avanza la serie, consideramos que Josh, el protagonista, es el único personaje real, y que todo a su alrededor parece una pesadilla. Aquí hay una diferencia con Juego de Tronos. Man seeking woman nos dice que todo es posible, por absurdo que parezca. Juego de Tronos nos dice que hay criaturas fantásticas, pero que se respetan las leyes físicas conocidas. El chaparrón de Man seeking woman sería impensable en Juego de Tronos.

De esta manera, los guionistas de House of cards, Juego de tronos y Man seeking woman han actuado con inteligencia y honestidad. Han expuesto sus mundos y sus reglas, y se atienen a ellas.

 

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Imagen BBC