

El ISSSTE le debe aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos a distribuidores como Casa Saba, Fármacos Especializados, Marzam, Nadro y otros, a los que se les dio el contrato para canjear vales del programa Medicamento Express (Medex), los cuales son otorgados a los derechohabientes cuando el medicamento recetado no existe en las unidades médicas del instituto.
Varios de los distribuidores que han surtido a estas farmacias no han recibido sus pagos y algunos de ellos amenazan con suspender el abasto en los próximos días.
Leer en Reforma.