La Jornada publica hoy que Óscar Adolfo Naranjo, el director de la Policía Nacional de Colombia, quien condecoró hace unos días al titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, Genaro García Luna, fue el mismo que, en 2008, amenazó con cerrar un programa de entrenamiento de agentes mexicanos debido a los niveles de corrupción en las fuerzas de seguridad pública
de nuestro país. Y se lo dijo al ingeniero García Luna.
A finales de ese año, la Operación Limpieza –que llevó a prisión a funcionarios de alto nivel– levantaba polvo en el aparato de seguridad mexicano y más que suspicacias fuera del país. La Interpol había enviado un equipo para investigar si su información había caído en manos de un cártel del narcotráfico. Y Colombia amenazaba con suspender su colaboración con México si no se le convencía de que la investigación de los antecedentes de los agentes mexicanos había sidoexhaustiva
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Así lo reseña el cable 08MEXICO3498, de la embajada de Estados Unidos en México, enviado el 25 de noviembre de 2008, que contiene los resultados de sus indagaciones acerca de la capacidad de García Luna para manejar a sus subordinados
. La preocupación al respecto, dice el cable,puede complicar la capacidad de México para trabajar en forma bilateral en temas de seguridad sensibles
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Además de las preocupaciones de la Interpol en relación con la integridad de su información y sus bases de datos
, el despacho refiere otras dudas que venían del sur. Colombia también está preocupada por los niveles de corrupción en las fuerzas de seguridad pública mexicanas
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El despacho cita una reunión efectuada el 19 de noviembre de 2008, entre un oficial político
de la embajada estadunidense y Paola Holguín, su homóloga de la representación colombiana en la ciudad de México: “(Holguín dijo) que el director de la Policía Nacional de Colombia le había dicho recientemente a García Luna que si no mejora la investigación –y demuestra a Colombia que el proceso fue exhaustivo– de los antecedentes de los agentes de la policía que reciben entrenamiento en Colombia, Bogotá tendrá que considerar cerrar el programa”.
El despacho referido, que lleva la firma del embajador Anthony Garza, evalúa que si bien hay alarma en los círculos públicos
por el hecho de que la corrupción haya llegado a los más altos niveles, las aprehensiones, a la larga, también ayudan a Calderón a pulir sus credenciales como un líder comprometido con la lucha contra la delincuencia organizada y la corrupción
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Pero en ese mismo escenario estima que el único perdedor real puede ser el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien tendrá que trabajar duro para superar la percepción de que no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor o que tolera las actividades de sus subordinados
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El jefe policiaco vuelve a ser elperdedor
en un cable dado a conocer en diciembre pasado: “García Luna también se cuenta como un perdedor neto en la operación conjunta, después del operativo contra ABL (Arturo Beltrán Leyva). La SSP considera a objetivos de alto nivel, como los Beltrán Leyva, como parte de su responsabilidad, y García Luna ya ha dicho en privado que el operativo debió ser suyo” (cable 09MEXICO3573, del 17 de diciembre de 2009).
El despacho diplomático sobre laOperación Limpieza ofrece detalles acerca de las aprehensiones de Rodolfo de la Guardia García, ex alto funcionario de la Agencia Federal de Investigación (AFI), y del ex jefe de la Interpol México, Ricardo Gutiérrez Vargas.
Como consecuencia de esta última, dice, la Interpol envió a México un equipo para investigar si su información no fue a dar a manos de los cárteles del narcotráfico.
En el cable 08MEXICO3498 también se recuerda que en los meses anteriores habían sido detenidos más de 30 funcionarios, incluyendo a Noé Ramírez Mandujano, “popularmente considerado como el zar contra las drogas en México” (fue titular de la SIEDO durante 20 meses). Tras esa aprehensión, el entonces procurador general, Eduardo Medina Mora, informó que un miembro del cártel de Sinaloa había informado que Ramírez recibía 450 mil dólares mensuales a cambio de información confidencial.
“Bueno para el presidente Calderón… ¿malo para García Luna?”, pregunta el embajador estadunidense, quien en su informe recoge los cuestionamientos de la prensa mexicana sobre la cercanía de varios de los imputados en la Operación Limpiezacon García Luna.
La lista incluye al mencionado Ricardo Gutiérrez, así como a Francisco Navarro, jefe de Operaciones Especiales de la SSP; Gerardo Garay Cadena, jefe de la Policía Federal Preventiva, y Mario Velarde Martínez, quien fuera secretario particular de García Luna.
La percepción sobre las actividadesdudosas
de subordinados de García Luna no eran nuevas. Apenas despuntaba el sexenio cuando la funcionaria Leslie Bassett envía un despacho con los perfiles de quienes integran el gabinete de seguridad de Calderón.
Del flamante titular de la SSP, la embajada escribe: Su reputación personal es muy buena; sin embargo, la que tienen algunos de sus subordinados no ha sido tan favorable
(cable 06MEXICO6871, con fecha 11 de diciembre de 2006).
Pese a todo, la embajada le ponía palomita al papel de García Luna por la transformación de la Policía Judicial Federal (altamente contaminada por la corrupción
) en la Agencia Federal de Investigación (AFI), una combinación híbrida de la FBI y la DEA
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En 2006, las antenas de la embajada andaban mal calibradas, al menos en lo que hace a la relación entre García Luna y su compañero de gabinete Eduardo Medina Mora: Están cerca personal y políticamente
, escribían los diplomáticos que años después criticaban el impacto negativo que provocaba la animosidad personal
entre ambos en la lucha contra el narcotráfico.
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