¿Cómo transmitir la angustia y desesperación de los mexicanos que cruzan ilegalmente la frontera México-Estados Unidos para comenzar una vida allá? El director Jonás Cuarón encontró la respuesta en el cine de suspenso y acción. Con Desierto, su primera película —protagonizada por los actores Gael García Bernal, Jeffrey Dean Morgan y Alondra Hidalgo—, busca provocar una reacción visceral de parte del público.
[contextly_sidebar id=”UafWSjQ07st88Xw0h0IskiP9JJENQOcj”]La cinta está a partir de este fin de semana en las carteleras de los cines de México, después de ser estrenada en septiembre de 2015 en el Festival Internacional de Cine de Toronto.
Durante 90 minutos se observa el viaje de Moisés y Adela por el desierto que une a México con Estados Unidos, después de que los “coyotes” que los tendrían que llevar hasta tierras estadounidenses murieran por los disparos del arma de Sam, quien junto con su perro vigila la frontera para evitar que los migrantes entren a su país.
“Sam es una representación de esa parte de la sociedad que está marginalizada y que es constantemente bombardeada con discursos políticos mediáticos… y de lo que pueden llegar a hacer”, dijo Jonás, y agregó que se inspiró en los Minuteman, “ciudadanos estadunidenses que patrullan armados la frontera EU-México”.
Para Jonás Cuarón la migración es un fenómeno social que debe ser estudiado desde todos los ángulos posibles y no sólo condenarlo, como se suele hacer en muchos lugares del mundo, incluyendo México. Desde los 15 años, el director de cine ha vivido “con un pie en México y con un pie en Estados Unidos”.
Por su parte, el actor Gael García Bernal dijo que México tiene una gran deuda con los migrantes que se van de “mojados” a Estados Unidos, debido a que gracias al dinero que envían a su país. El Banco de México reportó en enero de 2016 que las remesas enviadas desde EU crecieron un 18.8%, el porcentaje más alto desde 2014.